Aquí i ara només lletres...

dijous, 17 d’octubre de 2013

Soltar amarras…


Cada persona hace su camino. Yo, hoy cierro un ciclo para dejar atrás, todo en lo que ya no creo…He recordado una frase muy antigua y muy actual: “La política es prácticamente, un invento del poder”. Basta con asomarse a las cámaras legislativas para darse cuenta de que el poder ya no está ahí, sino en otra parte…pero hay cosas que siguen igual.

Así que tendré que inventarme un nombre para lo que yo entiendo por política, pues a esa, no la voy abandonar, es sólo que la honraré de otra manera.

Yo no duermo con la contradicción de todo lo que digo al otro lado de la cama. Ni tengo que acordar nada con los que ya no tengo cosas en común. No me une la responsabilidad de las paredes, ni de lo material,  sino la intangible, pero eso ya no es lo principal. No me debo a ningún equilibrio surrealista, ni pacto, ni sentido de la concordia para mí…No voy a quedarme sólo para mantener en pie las paredes de una estructura que carece de significado, las ideas y el compromiso activo van conmigo allá dónde voy, a esas otras zonas de participación en las que encontrarse con semejantes…reconocibles. 

No me fío de los que sólo piensan en ellos, con esos no creo que pueda cambiar el estado actual de las circunstancias y pensar y construir otro modelo, eso seguro. Están demasiado acostumbrados a “usar”… Su estética es superficial, su relato tan medido como formalmente hueco, sin profundidad…hay que vender titulares y venderse para sobrevivir….A veces creo que desean exactamente lo que con tanto ahínco periodístico critican…Ese es un poder, pequeño, una parte de ese poder que se inventó la política para garantizar su subsistencia.

Yo tengo otra forma de verlo, de interpretar para qué ha de servir… para los otros y no utilizar a los demás en “mi” beneficio. Una simplicidad compleja en estos tiempos. No me atormenta la verdad, me inquieta, pero suelo enfrentarme a ella y resolver sus ecuaciones. Tampoco me quita el sueño no estar de acuerdo, cada una es como es…

Pero, hay un síntoma que debería ponernos en alerta, se va viendo con el tiempo, se empieza por aquello de “Mi artículo”, “Mi libro”, “Mi presentación” “Mi cuenta de twitter” “Mis fans” “Mis proyectos” “Mi vanidad”… “Mi mujer”. Ya lo decía la abuela, jamás te cases con un tipo que no hace más que sacar brillo a sus propias frases con el posesivo “Mi”, acabarás convirtiéndote en su “cosificación”… Y aquí no hay inteligencia que valga, no se trata de cultura, ni de conocimientos, sino de carácter, de personalidad, de adn… Yo no soy así, es imposible…Demasiado empalagoso y todo apunta a un abuso de control y a un defecto de excesiva posesión…por no hablar de una posible falla de inseguridad oculta…No consiento ni la sutileza, ni la instrumentalizada sugestión mental para poseer desde lo material…Ahí no hay consistencia, a cada cual con sus elecciones…El éxito o el fracaso siempre acaban dependiendo de los detalles más insospechados…pero importantes.

Yo parto de la base ideológica de la libertad individual, del principio de la subjetividad personal y política. Saber amar no es fácil. No se vive como una disciplina de máster…ni tampoco como un método…La experiencia hasta la fecha nos confirma que en política, el Dionisio perdura un tiempo, pero no crea nada trascendental a su alrededor…para eso hay que saber amar de verdad a los otros y demostrarlo.

Ese podría ser un buen ejemplo de que algo realmente está cambiando. Soltar amarras para izar la mayor de una nave, fijar el rumbo y navegar…