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dimarts, 12 de març de 2013

Ch’i lan…

“Naturaleza”, como aquello que sucede por sí mismo y no por mandato de una entidad exterior. Los taoístas enseñan que “el bien” sólo se propaga espontáneamente y a eso le llaman, “tzu-jan”.


Albert Einstein hablaba de lo poco que nosotros con nuestro entendimiento incompleto y transitorio, podemos comprender “la realidad”. Heidegger, Wittgenstein o el mismísimo Buda se referían a ella, “no vivimos en la realidad, vivimos en una descripción de la realidad”.

Yo creí que estaba buscando... y en ese tránsito formaba parte de la realidad, pero parece que no es así. No hay nada que buscar, sólo se trata de estar despierta, salir del sueño y asomarse de verdad a lo real…En la experiencia de estar despierta, una no es esto ni aquello, una es pura vacuidad o libertad y precisamente porque una se desidentifica de todo, una pueda identificarse con todo, así es como comienzas a sentirte parte de todo…Así la mente iluminada no es difícil de alcanzar, sino imposible de eludir si estás despierta…y entonces, lo ves, lo percibes, comienzas a entender muchas cosas y eso provoca con más fuerza la necesaria elevación intimista para contemplar con perspectiva, sin dejar de ser parte de ese todo.

A pleno sol, radiante, interpelo a tu iluminación, a tu estar despiert@ y asomarse a lo real. Dicen que nuestro pensamiento viene condicionado por las trampas del lenguaje y por la disociación sujeto-objeto. El caso es que hoy la gente se siente a la vez, atraída y repelida por un sincretismo escéptico que hace que todo se pueda cruzar, combinar, conectar. Vivimos una época de hibridismo lúcido y fluido, es, como lo definiría una mente “sintética”; una época esencialmente híbrida, también escéptica, latentemente nihilista, superficialmente incoherente y sobre todo, no lineal. Acontecimientos minúsculos provocan efectos impredecibles cada segundo…porque hay miedo a la complejidad, a la incertidumbre, a la intemperie en el poliédrico de sociedades pluralistas.

Tal vez, en este día hermoso la mística sea así la lucidez, el sentido de lo real, la culminación de la razón crítica, la interface de la incapacidad de la ciencia para alcanzar, lo real…

Al fin y al cabo, todas las respuestas están en el “Ch’i lan” de lo que somos, encontrarlas, depende de cómo y cuándo nos asomemos a, lo profundo… y nos hagamos preguntas…

Al fin y al cabo, entropías asimétricas…

Hoy, te doy mi "bien" más profundo, es lo más real que conozco…
Aquí estoy.