Aquí i ara només lletres...

dimarts, 11 de desembre de 2012

Negro sobre blanco.




…Hace tiempo que pensaba escribir sobre esto, lo dejé reposar porque no encontraba las palabras…quizás no era el momento. Ahora siento que lo es. Mañana tú, tal vez te indignarás por ello...

Esas cosas que no me gustan, hoy agotaré los posos de mi tintero…

No me gusta…

#1 Que las personas se sientan atrapadas, y se vean obligadas a frenar el avance, la innovación, inmóviles, hasta el extremo de tener que canjear posibilidades individuales, por convicciones profundas…A menos que éstas últimas, sólo sean un falso relato ideado para manipular a un grupo con un objetivo particular. Se lee muy feo, casi tanto como se interpreta en el momento que ocurre…

Cuando decides defender una terminada postura “compartida” con un grupo y que obedece a una convicción firme, primordial, para garantizar unas determinadas reglas del juego en un proceso difícil de toma de decisiones y después, perviertes esa posición y en consecuencia, convicción, por una cuestión puramente personal, no es muy ejemplarizante que digamos... Seguro que motivos hay. Pero este proceder marca un antes y un después para los observadores…Como tampoco es justo para el resto de los integrantes del grupo. Una cuestión que tarde o temprano rebota como un búmeran en el tejado de quien la provoca…

#2 Siguiendo con la serie…No me gusta…

Que se deje como en stand bye hasta nuevo aviso, un determinado procedimiento formal porque, a pesar de un esfuerzo “colectivo de un grupo”  no ha dado los resultados individuales esperados y automáticamente, se cree otro instrumento, este sí, ya de carácter más personalizado, de puño y letra con nombre propio… que “parece” obedecer al mismo objetivo que el anterior y que también “parece” buscar el resultado que no se alcanzó con el primero…No me convence, me hace desconfiar, y me defrauda, si es así…A veces pienso que vivimos un tiempo tan extraño como indigesto…

#3 Prosigo. Y…las manifestaciones lagrimales de impotencia, en este caso no me inspiran compasión. Los actos y las acciones de cada uno, tienen consecuencias…Quizás la vida, la experiencia en este tipo de circunstancias nos enseñe algo que aprender…Puede que nos desprendamos tarde del velo que nos ciega y no nos deja ver más allá de lo que nos interesa…Aunque siempre es todavía…

#4 No me gusta que las cosas difíciles, complejas no se sepan explicar, y acaben convirtiéndose en pasto de rumores…o en descalificativos de nuestros enemigos que lo aprovechan todo, con tal de debilitarnos cuando se lo ofrecemos en bandeja… Si de verdad somos inteligentes… si somos sensibles, tenemos que saber expresar lo que ocurre en cada momento, por muy mal que nos sintamos por ello…Callarse, no hablar, es peor. Es caer en la duda de si realmente hay capacidad o no para saber estar, saber afrontar los retos. La ignorancia, la falta de información, puede llevar a menudo a la confusión y a la perdida de la confianza.

#5 No me gusta el sectarismo, ni el recelo, ni el odio, ni  la tergiversación maliciosa, ni la envidia, ni los celos. Son esas cosas de nuestra condición humana que extraen lo peor de cada cual. La altivez, la soberbia, la superioridad y la prepotencia se encargan de pavimentar una arquitectura de relaciones sobre bases falsas, vacías de sentido, huecas de autenticidad…Y si no podemos convivir en un grupo con unos mínimos, evitando a toda costa este tipo de negatividad, es que no hemos madurado lo suficiente, ni como micro sociedad, ni a título individual y por consiguiente, no creo que estemos preparados para liderar juntos ningún proyecto transcendental, al menos no así…

#6 No me gustan las carreras. Ni la subida de peldaños con empujones. Me parece ordinario y de naturaleza primitiva. No es lo mismo una avanzadilla de exploración conceptual que querer ser los primeros en todo…porque pensamos que eso nos suma puntos, nos posiciona mejor, nos diferencia del resto de la caverna. Bienvenido sea dar pasos en la dirección de definirse, de denunciar lo que una cree que no es ni justo, ni democrático, ni efectivo para el conjunto, siempre y cuando se mantenga este espíritu y no el que apuntaba en el #1 y #2… Pero no basta con lanzar unas letras a la red…con la esperanza de que resuenen en el eco de los 140 caracteres que componen un tweet y vaya rebotando...Hay que poder seguir un hilo visible de argumentación progresiva. Para eso no es necesario estar en el portal numero uno de los top de la actualidad. Este tipo de argumentos, de una causa justa, se deben desarrollar de forma continua. Es como un articulado, primero se hace un artículo, luego otro, y otro, y si se deja pasar mucho tiempo entre uno y otro, se pierde el hilo y una ya no sabe de dónde viene, ni a dónde va…Lo que da mayor credibilidad y personalidad, es la bitácora natural en la que cada persona expresa sus pensamientos…Mientras haya un…”Me gusta leerte” “Me gusta como escribes…” ¿Por qué tanta ponderación…?

#7 No me gusta que la gente invente historias porque falta relato. Porque se secan las ideas, o porque se es incapaz de decir lo propio, lo que se piensa sin manuales delante…sin mirar a los otros, a ver qué dicen ellos…

#8 No me gusta la improvisación en los temas serios de país, en los que afectan a millones de personas, porque a algunos se les fue la mano y ahora callan porque forman parte más del problema que de las soluciones…para solventarlo.

#9 No me gusta la intromisión de “estrógenos” externos de nuevas vías, en las direcciones de los grupos, porque me huela a ese rancio aroma de dinero  comprometido y no a la nueva política que nos hace falta. Por muy elegante, educado, de camisa blanca y recomendado que venga, al final, como digo siempre, todo se acaba sabiendo y cuando se viene a representar otros intereses, la gente después no perdona…Recuerdo que estamos en el último aviso.

#10 No me gusta que se evite la verdad cuando toca plenario…No me gusta que se esconda lo que hay que hacer con cínica gramática cuando se está en los órganos correspondientes para expresarlo. No me gusta que se pase por alto lo urgente y se convierta todo en puro trámite que nunca resuelve nada, nunca pasa nada…aunque todo se vaya derrumbando…No me gusta que unos pocos tengan inmovilizadas las posaderas del conjunto. No me gusta que se critique fuera lo que no se cumple dentro.

Y aunque soy demasiado exigente y hasta puede que cruel…en el fondo soy débil, porque me puede el amor al prójimo…Soy capaz de perdonarlo todo, ofrecer la otra mejilla, o dar otra oportunidad si realmente percibo que vale la pena. Pero necesito gestos de humildad y responsabilidad de quienes lo dicen para comprobar que efectivamente no somos perfectos y a veces nos equivocamos pero rectificamos...y esa actitud me vuelve a hacer creer…Y de quienes lo leen sin que vaya con ellos…a ver si por fin despiertan de golpe, como consecuencia de otras voces, juntas, unidas que son más fuertes…que les reprochan que así no, ya no más, y se plantan ante lo que no les gusta.

Tal vez, deberíamos aprender tod@s a decir donde toca y en voz alta, lo que no nos gusta…Quizás, ese sería un paso decisivo para comenzar a debatir de verdad…y a avanzar algo...

Como diría Hessel...si nosotros somos muchos más, como de 1000 contra 1, 2, o 4 ¿Cómo es que siempre se salen ellos con la suya...?