Aquí i ara només lletres...

dimarts, 19 d’abril de 2011

Permíteme ...unas palabras

Las palabras son las relatoras de lo que hay por debajo de la piel, son las traductoras de ese lenguaje gestual que está en constante movimiento.

Las palabras son exigentes y se posicionan, hablan contundente para que las entiendas bien, inequívocas, abren y cierran las puertas de la comunicación.

Las palabras son hábiles oradoras, a veces… no dicen exactamente lo que piensan, siempre se guardan algo, nunca lo confiesan todo.

Las palabras son peligrosas, cuando crees que las puedes relacionar, te confunden y te arrastran a un oscuro abismo.

Son los ecos del corazón, la involuntaria asociación del  inconsciente, las perlas que hacen hablar a los silencios, las gotas que componen un mar de sensaciones.

Son los códigos de una melodía de seducción, las notas de una partitura eufórica, el rastro de una pasión imposible...

Son la letra clara y transparente de una verdad incómoda, un desafío  irreverente que invita a la conversación.

Las palabras nos cautivan con su jugoso léxico, nos distraen con su atrayente recurrencia, nos atrapan con su espontánea sinceridad, nos hacen reír, nos ponen en guardia, nos contradicen, nos ponen tristes nos dan aliento, nos confirman...

Las palabras son al fin y al cabo, el deseo expresivo de una idea, un pensamiento, una inquietud.

Son unas expertas estrategas, marcan las líneas que no podemos traspasar, fijan los caminos que se pueden seguir, y nos sitúan en el tiempo real de las cosas.

Son el cuerpo que da forma a las miradas y voz a lo intangible...

Las palabras, si te fijas… son el alma de la gente, sin ellas, no podríamos comprender en su totalidad el sentido de la vida.