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dilluns, 4 d’abril de 2011

"Mujeres que corren con los lobos"...

Hoy os presento esta obra que toda mujer debería leerse para volver la mirada hacia el origen más primitivo y redescubrir lo que parece a veces olvidado. 

Es probable que sea uno de los ensayos más profundos y revolucionarios que se haya escrito respecto de la mujer en los últimos cincuenta años -juzgada desde la atemporalidad- es la cabal obra que narró la psiquiatra norteamericana Clarissa Pinkola Estés en 'Mujeres que corren con los lobos'

La lectora debe pensar en el tremendo impacto que puede provocar un libro que desinvita y en cierto modo, desautoriza, al prototipo de la mujer moderna, sofisticada, que compite mano a mano con el hombre en la política, en el mundo empresarial, en la ciencia y en la tecnología por mencionar algunas de las áreas conquistadas por la mujer contemporánea -precisamente por el lamentable resultado que han ofrecido estas féminas competitivas en sus vidas personales....

Clarissa Pinkola. nos invita a las mujeres a conocernos mejor y desde nuestras raíces más interiores: la intuición y la creatividad.

La sabia psiquiatra norteamericana, de raíces latinas por el lado materno y por otra parte, heredera de la tradición oriental europea, se apropia de las tradiciones heredadas y nos sumerge en los relatos infantiles que la acompañaron y nutrieron desde su infancia. Allí comienzan a aparecer los primeros paradigmas ejemplificados de la conducta y el comportamiento femeninos.

Clarissa Pinkola no sólo es una gran narradora: es una notable cuenta cuentos que amalgama los relatos que escuchó en su infancia con aquellos que recoge a través de su experiencia vivencial tomando contacto con numerosas congregaciones aborígenes de Norte y Sud-América. Escuchó las voces primarias de la naturaleza femenina para ofrecer un testimonio auténtico de su rol, de su sexo y sus correspondientes complejidades. "Mujeres que corren con los lobos" es una invitación a recoger la sabiduría de la mujer de antaño y de la mujer primitiva que circunda la tierra.

Pinkola nos obliga a observar la naturaleza para respetar sus ciclos y respetar los nuestros. La base de la sabiduría femenina estriba en respetar los tiempos de gestación, vida y resurreción. Tal como lo hace la naturaleza. El mal llamado sexo débil aparece aparejado en este libro al comportamiento de los lobos: salvaje, pero crucial para el desarrollo de la personalidad humana. Hay tantos factores culturales que han ido minando en el sexo femenino su verdadera naturaleza como la obsesión por la perfección en la belleza física y en lo profesional, descuidando así la esencia del verdadero amor que le está siendo vedado a las mujeres en su loco afán narcisista. Pinkola incluso rechaza el concepto de la mujer delgada. Señala que la mujer debe seguir las formas físicas de sus antecesoras y no las de la moda porque atentan contra su naturaleza.

Lo que resulta más apasionante y revelador de esta notable obra es la "crida" o llamada que hace a la mujer a volver a reencontrarse con su espiritualidad. Un urgente reclamo a ponerse en contacto con la intuición profunda y para desarrollarla, una invitación permanente a desarrollar la creatividad, a través de la escritura, la danza, la pintura, y todas las artes que nos ayuden a sacar nuestro yo profundo de su escondite. Sólo así viviremos en equilibrio con nuestra materia y nuestro espíritu.