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dimarts, 4 de gener de 2011

El caso de Josh. “Los que siguen estando por encima de la ley…”

Me hago eco de este caso, pues viene a confirmar una de las principales denuncias que se están haciendo desde hace tiempo en la red y los Gobiernos siguen mirando hacia otro lado…. La narración no es mía, es de Avaaz.

El Hecho

Con motivo de las fiestas, Josh, un estudiante de Kenia que estudia en los Países Bajos, reunió sus ahorros de todo un año y los envío a su casa para ayudar a los diez miembros de su humilde familia. Desgraciadamente, la gigantesca agencia de transferencias de dineroWestern Union retuvo, por distintos costes, un 20% del dinero destinado a los familiares de Josh.

La historia de Josh se reproduce todos los días, a lo largo y ancho del mundo, a una escala asombrosa. ¡Más de 44 mil millones de dólares se perdieron en cargos por envíos de dinero en el último año! El Banco Mundial recomienda que el coste de estas transacciones no exceda del 5% del total, pero Western Union nunca ha recibido una fuerte presión pública que le lleve a reducir sus escandalosas tarifas.
 
¿Dónde está aquí el concepto de Estado? ¿Y la Política? ¿Qué papel juega en este entramado de transacciones electrónicas de ida y vuelta…?

La respuesta es que al final los que mejor saben identificar y combatir estas injusticias por desgracia son los “exentos” de ese supuesto poder legítimo y encima se han de organizar en guerra de guerrillas virtuales en muchos de los casos poniendo en riesgo su propia seguridad. Tot plegat és esperpèntic...

Y prosigue la declaración de intenciones de Aaaz…

Si nos unimos ahora en una protesta mundial, podemos desenmascarar y poner fin a estas prácticas depredadoras. Exijamos a Western Union que reduzca sus tarifas a un máximo del 5% para los países más pobres, y cuando la petición alcance 250,000 se la entregaremos a la junta directiva de la compañía, siempre cuidadosa de su imagen pública. Firma ahora y reenvía el mensaje a todos tus amigos y conocidos:

https://secure.avaaz.org/es/make_giving_powerful/?vl 

El total de las contribuciones que trabajadores en todo el mundo envían a sus familias cada año excede ampliamente la cantidad de dinero que destinan los gobiernos a la ayuda internacional, constituyendo así un soporte vital para las economías más pobres del planeta. 

Un adecuado recorte de las obscenas ganancias obtenidas por compañías como Western Union, aumentaría sustancialmente el flujo de fondos con destino a los países en desarrollo. Pero lo cierto es que muchas familias en todo el mundo siguen recibiendo muchísimo menos de lo que se merecen, lo que ha permitido, entre otras cosas, que el Director Ejecutivo de Western Union se embolsase $8.1 millones de dólares en el 2009. 

El Banco Mundial recomienda que las compañías de transferencias de dinero limiten sus tarifas a un 5% de la cantidad enviada, pero algunos bancos y compañías continúan exigiendo costes adicionales astronómicos. Así, los países más necesitados, a menudo en proceso de recuperación tras conflictos armados u otros desastres, son los que sufren las mayores pérdidas, debido a los privilegios monopolísticos de ciertas compañías, y a los acuerdos exclusivos que establecen con bancos locales. 

En vez de servir de ayuda a sus seres queridos en casa, una buena parte de los ahorros anuales de hombres y mujeres trabajando en hospitales, restaurantes o en el sector de la construcción, terminan engordando aun más las ganancias de Western Union. Esta compañía financia proyectos humanitarios a fin de mejorar su imagen corporativa, pero ello no puede ocultar la tremenda desigualdad promovida por su modelo de negocios.
La Acción
Alcemos nuestras voces para exigir tarifas y costes razonables, y así lograr inmediatos beneficios para miles de familias alrededor del mundo. Juntos podemos conseguir que sean que las familias más necesitadas — y no los altos ejecutivos — las que se benefician del esfuerzo y la generosidad de la que somos testigos en estas fechas festivas:

https://secure.avaaz.org/es/make_giving_powerful/?vl

Cuando ciudadanos de todo el mundo nos unimos contra este tipo de injusticias, somos capaces de combatir la avaricia y la desigualdad. Así lo hemos hecho juntos antes. Impulsados ahora por el cariño y la empatía que sentimos durante estas fiestas, actuemos para asegurarnos de que las generosas remesas llegan adonde más se necesitan.


¿¿Qué les parece??? Esto no es un problema de un país aislado, es un conflicto global.... Esto tiene que ver más con el papel que juegan los partido políticos con los gobiernos y por ende, su subyugación a las normas del mercado, del capital, del poderoso que para acallar voces está dispuesto a desprenderse de sumas cuantiosas con tal de continuar con su hegemonía y por consiguiente, estar siempre por encima de la ley.